En nuestra particular blogosfera, la más íntima, digamos, hace tiempo que el-bloguero-más-prolífico Lagavulin introdujo en el acervo común la llamada nube de conceptos (nube de etiquetas) como una nueva forma de representar el peso de dichos conceptos en una publicación, una conversación… ¿nuestro cerebro?
Parece inquietante aplicársela a uno mismo, así que hoy trataré de hacer una nube de mi propio cerebro y escribirla aquí, aprovechando que no se ve ni una en lontananza.

Me subo a lo más alto, al tejado. Desde allí creo que divisaré mejor los conceptos.

¡Qué va! Todo muy confuso. Mejor me voy a hacer un poquito de jogging, a ver si eso permite que se vayan ordenando los conceptos.

Correr, tenis, moto… La tarde se ha marchado sin parar (así hace siempre el tiempo, ¿no?, exceptuando cuando te mueres, cuando, al fin y al cabo, sólo se detiene para tí). Pero los conceptos no afloran. Y, mucho menos, en orden.
Mmmm! Habrá que tunearse un poco que luego me voy por ahí… ¿Por ahí? Bueno, ya me entiendes…

Pero, si ahora me voy por ahí, ¿en qué queda la nube de conceptos de mi cerebro que yo mismo quería plasmar aquí hoy? ¡Ah, esa música! No me deja vivir, siempre esas ternuras, esas voces sensuales…
Quelq’un m’a dit…
Trato de recordar si hay algo, algo que esté POR ENCIMA, que supere en cantidad y calidad a todos los demás conceptos, y así arrancar hacia la nube. Sólo me vienen ideas de confusión, mezclas de olores, sabores y colores…

Paso de puntillas por las emociones, que se entremezclan hasta la locura. No quiero jugar y, con todo, estoy jugando. Así no hay manera. Mi amiguito amarillo (no el chino) por fin ha salido de la UCI, en la que se pasó ¡los últimos 3 meses!. Yo no acabo de salir…

Me voy. Por ahí. Pero no me quiero ir sin enviar el más cálido y fuerte abrazo a la familia Villanueva-San Juan. Esos asturianos de Fuerte Ventura cuyas raíces se pierden entre Colombia y Alemania, pasando de puntillas, a veces, por aquí: sois la caña, y os quiero un montón.

Tendré que volver a plantearme la nube. ¿Ustedes son capaces de vislumbrar la suya?
P. S.: mi amigo Agustín insiste en que debo continuar con mi blog en Wordpress.org, porque es una plataforma más original… (que Blogger, Blogspot, etc., se entiende). La verdad es que original sí que es pasarse 4 horas para incorporar 7 fotos a un post y obtener los resultados editoriales que se pueden apreciar más arriba. No cabe duda: un amigo es un amigo. ¡Olé, Agus!