Comunicación (III): Interpersonal

ManFerro | Opinión | 29 de Enero, 2007

Se trata de algo difícil.

Hay barreras sociales, religiosas, políticas, culturales. Existe un mensaje y su dificultad bipolar: emisor/receptor. Resulta problemático su ajuste. Por ambos lados, puede ser inaceptable. No se acierta en la emisión y menos, supongo, en la recepción -percepción, interpretación, sensibilidad, etc.

Y a ello se puede añadir la semiología de la alteridad. El Otro es el Otro. El Otro no es una extensión de tí -tu brazo, pierna, nariz, usos o manías. El Otro es alguien diferente a quien investigar, en ocasiones, preguntar. Y digo en ocasiones, porque la pregunta no siempre se puede hacer, por las barreras señaladas y porque su realidad es la suya y no la mía. En esto siempre puede haber sorpresa. Si no existe el Otro -y de aquí se parte, en lo coloquial- se supone fácil el diálogo. No lo es. Ya en el siglo pasado, una literatura de avance intuyó y desarrolló el tema (Kafka y el teatro del absurdo: Ionesco, Beckett).

Existe un mensaje de conocimiento al tiempo que funcional -”nos vemos a las 8″, “pide pruebas de función hepática”, “me gusta el chocolate”- que forma parte de un operativo necesario. Puede haber mensajes creativos y divertidos, aunque no son frecuentes. Lo que se produce son automatismos, estereotipos, preguntas y respuestas que no movilizan una neurona.

Por ejemplo, voy a madrid en agosto y surge la pregunta: “pero, ¿con tanto calor?”. No: pasamos 16-20 horas diarias en espacios cubiertos donde hay aire acondicionado y, hasta en ocasiones, lo gradúas a tu elección. La pregunta es un estereotipo arcaico. Sería como preguntar si voy o vengo a/de Madrid en carreta.

Existe un relleno locuaz que pasa como comunicación. En el inicio de un encuentro es fácil percibirlo. Debo decir que la incomunicación se percibe como comunicación y así el humano se salva.

¿De qué se habla? Aparte aquella comunicación de conocimiento o funcional, el temario es corto y va vinculado a la edad y clase social. Llama la atención la suelta de anécdotas sin el porqué de las mismas. El porqué es cultural y va sobreentendido.

Y aquí es donde está el ensanche del conocimiento: en el nuevo porqué. En el año 1947, a un biólogo especialista en en abejas, Kinsey, le encarga una universidad americana tres conferencias sobre sexo, y, ante un tema serio, importante, común, se encuentra que no existe conocimiento, sino un relato religioso que, en el colmo del cinismo, se da como natural. Desarrolla el tema hasta verlo como ahora se ve y, en aquella sociedad -y cualquiera otra de la época-, se le toma por escandaloso o loco y hasta anda próximo a la prisión. Casi siempre, el porqué de las costumbres y sus usos se registra como moral del Poder, dotada de verdad y naturaleza. Kinsey descubre el cómo y porqué del sexo -su novedad, también bipolar: el del hombre y el de la mujer, con ritmo y sensibilidad diferentes; al tiempo que la normalidad del hecho homosexual. Entra en su conocimiento, y a él le debemos la parcela de la libertad sexual. No tiene sentido llamar loco al que es diferente y no alcanzas.

Pienso que la comunicación surge de investigación y crítica. Una nueva mirada para todo. Descubrir la trampa en el lenguaje. Conocimiento, emoción y sensación, todo ello será nuevo en la nueva mirada. De esta forma, uno se incorpora a un imaginario más preciso, por ser más del conocimiento, fluye la información y el blindaje pierde su firmeza y fiereza.

Entiendo que resulta sencillo analizar tu intrahistoria y, cotejarla con la que surge en cada momento. De esta forma, no se produce el enorme gap social y cultural, ni el sufrimiento que lleva.

Un ejemplo de permanecer ajeno a este fluir, puede ser la guerra civil 1936-39. Nadie explicó aquel horror, fuera de la ideología. A niños y jóvenes se siguió adoctrinando con material pasado -Medieval, en lo referente a iglesia, judicatura y fuerzas armadas o del llamado orden, y del Romanticismo precoz (siglo XIX inicial) en sentimiento y emociones, con su puesta en escena tan analizada por Freud. Mucha de la condición humana estaba en evidencia, y no se incluyó en el aprendizaje. Una cultura pasadista [sic] lo inundó todo.

Algo vió una hija de Pedro J. en la invasión de su piscina polémica en Mallorca que hizo que éste se escandalizara. Nadie, entre los 40/50 del pasado siglo, con un personal dispuesto a todo tipo de escándalos morales -una mujer y un hombre besándose en un lugar público, una mujer en una playa que no se baña vestida-, dijo una palabra de que niños/jóvenes (entre 10/19 años) viesen, en el Aula Magna del Instituto Jovellanos de Gijón, juicios administrados por militares, pidiendo penas de muerte en un continuum. Aquella moral católica, integrada y desarrollada por el franquismo, veía inocentes y escándalos en todo, como es doctrina, lo que se relacionaba con el desnudo o el sexo, y, sin embargo, no así en la asistencia a juicios sumarísimos y peticiones de muerte.

Resumiendo, pienso que existe una comunicación funcional y de conocimiento y, fuera de ahí, un delirio de hechos sociales mil veces dichos y articulados de formas iguales, en parloteo y su relleno. El colmo del mismo sería la existencia de divertimento o jolgorio: entonces sería, al menos, festivo.

Dos hechos para meditar:

A) Dos grandes filósofos del siglo XX, nacen en Viena, ambos judíos, uno de familia riquísima de centroeuropa, otro de clase media profesional. Me refiero a Wittgenstein y Popper. Son mayores y no se conocen físicamente. El primero es profesor en Cambridge, el segundo en la London School of Economics. Se invita a Popper para charlar en el Moral Science Club de Cambridge. Allí está otro personaje de lujo, Bertrand Russell, que tampoco conoce a popper. Era la tarde del 25 de Octubre de 1946. El tema propuesto: “¿Existen los problemas filosóficos?“. Aquel encuentro de los dos grandes filósofos dura 10 minutos y se conoce como El encuentro del atizador. Popper piensa que existen los problemas filosóficos y Wittgenstein opina que los problemas están en el lenguaje: se produce el desacuerdo. En un momento, Wittgenstein coge el atizador al rojo de la chimenea y lo usa como gesto del diálogo. Y con su rojo encendido provoca la parada técnica de la comunicación. Wittgenstein sale, como he dicho, a los 10 minutos. La poca gente que estaba allí no se pone de acuerdo en si hubo o no portazo.

B) Bioy Casares conoce a Borges cuando tenía 17 años. Se ven a diario. Su amistad -o cotidianeidad- dura hasta la muerte de Borges. Hacen libros juntos. En el Diario de Bioy y a la muerte de Borges (14 de Junio de 1986), escribe esta bellísima metáfora: “Nuestras vidas transcurren por corredores, entre biombos. Estamos cerca unos de otros, pero incomunicados“.

Quiero añadir que la comunicación puede existir sin lenguaje (caso Helen Keller/Anne Sullivan).

Estado de Delirio

Liki Fumei | Opinión | 27 de Enero, 2007

Cambio de tercio.

Abraracúrcix me hace llegar hoy lo escrito por un hombre honrado y con trayectoria irreprochable: se trata de uno de los artículos más lúcidos que he leído en la prensa en los últimos años.

Tiene doble valor y significación, al decir lo que dice en un órgano del partido en el poder en la actualidad en España.

ManFerro ha hablado de ello en este espacio en varias ocasiones…

Sin más, os dejo con esta perla.

Leticia (a.k.a. Létix), Benedetti y Silvio Rodríguez

Liki Fumei | Música, Nuestra Gente, Poesía | 15 de Enero, 2007

De nuevo lunes.

Hoy va a haber poesía, pero, al tratarse de un lunes especial, también música en este espacio.

Ambas tienen destinatario.

Son para Leticia. Algunos de los que leéis El Pecador la conocéis en persona. Otros, quizá, su imagen.

Yo tuve la suerte de conocerla algo más.

Y de disfrutar juntos muchos buenos momentos, mucha alegría y risas, muchos planes…

…demasiados planes.

Seguramente quise llevarla a mi terreno. Al que siempre elijo: vivir la vida. Una vez un amor me puso en el camino con la ayuda de Benedetti. Tuvo tanto valor para mí, que quise poner a Létix en ese, en este camino:

NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino.
No congeles el júbilo,
no quieras con desgana,
no te salves ahora
ni nunca.

No te salves,
no te llenes de calma,
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo;
no dejes caer los párpados
pesados como juicios;
no te quedes sin labios,
no te duermas sin sueño,
no te pienses sin sangre,
no te juzgues sin tiempo.

Pero si, pese a todo, no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas,
entonces…

…no te quedes conmigo.

Ahora veo que no era el momento adecuado para ese empujón. Decidió no quedarse.

Létix: sólo me queda decirte que espero que, al menos, mi imprudencia te sirva para algo, a tí que eres tan prudente. Te salves o no te salves, vuela alto. Vuela hacia las ideas que tienes en tu mente. Y no te esfuerces por ser vulgar. Nunca lo serás.

A mí me queda todo aquello: tu risa, tu calor (a pesar del frío que siempre tienes y te hacía buscar bocas de aire acondicionado donde nunca las hubo), tu sinceridad y el amor que sentí. Por ello brindo.

Para despedirme, una canción de Silvio (nunca ha sido de mis favoritos, pero una Princesa galáctica de sobrenombre Leia me la hizo llegar estos días y no me la quito de la cabeza). Para tí,


Sin duda, habrá otras huellas. Y confío en que habrá otros mares.

Y la vida sigue.

El ser moral y algunos diálogos

ManFerro | Opinión | 12 de Enero, 2007

El humano ha interiorizado el ser moral. ¿Lo es?

La duda se impone, y la funcionalidad de ese “ser” parece no “estar”.

El Poder expande la creencia.

El político lo ha traducido en “bien público o común“. El religioso estima que es “su tema” y, a través de la moral -”su moral”- se puede llegar a ser humano superior (por otro camino que no el de Nietzsche).

Y esto, como un plasma, lo moja todo. La fuerza coercitiva -llamada “del orden”- y la judicatura existen para el que saca la cabeza del plasma.

No obstante, hay siempre detrás -¿o delante?- un producto -antes, un “interés”- que consume El Poder en la parte que quiere, y lo que resta lo deja al resto en forma de “bienes morales o públicos”.

La democracia impone el diálogo. El diálogo entre poderes significa transvase de dinero. Desde este concepto, dialogan la autonomía con el gobierno central y éste con Bruselas. La Iglesia dialoga con el Estado y extrae un jugoso 30% más en su presupuesto, y con fecha indefinida. El gobierno dialoga con Senegal y sus cayucos, etc…

El diálogo del Poder con el que no lo tiene consiste en sentarse una y cien veces y dejarle que hable y hable… y lo que exista como proyecto sigue y seguirá su trayectoria.

ManFerro

Definiendo el amor – Francisco de Quevedo

Liki Fumei | Nuestra Gente, Poesía | 8 de Enero, 2007

Retomo las riendas de El Pecador, que tiene material inédito (aunque pronto dejará de serlo) suministrado por ManFerro hace ya tiempo: lo que al principio fue un parón vacacional, después ha tenido una duración mayor de la prevista por otras razones menos amables.

Y, como es lunes, he querido empezar con un poema.

Para ello, eché la vista atrás cuatro siglos y revisité uno de nuestros clásicos, Quevedo: él describe mediante el uso reiterado del oxímoron la contradicción, la contraposición que genera en el interior de nuestra mente lo que se llama amor.

Con él también quiero contestar, sui generis, al querido primo Amalio que, amablemente, se interesa por mi estado emocional en un email de ayer. C’est à dire: la globalization alcanza mis sentimientos.

Efectivamente, Amalín: lo que se puede sufrir por esta maldita incongruencia.

Y lo que se puede gozar.

Doy fé.

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo,
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño Amor, éste es tu abismo:
mirad cuál amistad tendrá con nada
que en todo es contrario de sí mismo.

 

Por último, instaros, una vez más, a participar dejando vuestros comentarios, que serán harto bienvenidos.

¡Salud a tod@s!

Comienza 2007

Liki Fumei | Música, Nuestra Gente | 1 de Enero, 2007
Y mis sensaciones al correr del primer día del año las describen bien Crowded House en esta canción:

Nuevamente, desde Villa Palomar, and, may I say, not too crowded at the moment

Dejo la letra, por si a alguien le interesa:

Four seasons in one day
Lying in the depths of your imagination
Worlds above and worlds below
The sun shines on the black clouds hanging over the domain

Even when youre feeling warm
The temperature could drop away
Like four seasons in one day

Smiling as the shit comes down
You can tell a man from what he has to say
Everything gets turned around
And I will risk my neck again, again

You can take me where you will
Up the creek and through the mill
All the things you cant explain
Four seasons in one day

Blood dries up
Like rain, like rain
Fills my cup
Like four seasons in one day

It doesnt pay to make predictions
Sleeping on an unmade bed
Finding out wherever there is comfort there is pain
Only one step away
Like four seasons in one day

Blood dries up
Like rain, like rain
Fills my cup
Like four seasons in one day