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Cincuenta y Cuatro – #54

a 10 septiembre, 2013 en Fotos, Música, Varietés | 2 comentarios

Hasta ayer, el único número que se googleaba adosado a la palabra ‘golpes’ era el 400, en clara correspondencia a la magistral película de Truffaut, obra emblemática de la llamada nouvelle vague del cine francés de postguerra que supuso un auténtico golpe de timón en la forma de contar las historias en la gran pantalla. Bonito homenaje musical, por cierto, el que le hizo Aute unos cuantos años más tarde. Pero hoy las cosas han cambiado. De ahora en adelante también tendrá el #54 un sitio de honor en esas búsquedas: ha nacido un nuevo binomio. O, más bien, trinomio: Djokovic – #54 – Nadal… Cuando hace tan solo medio año compartí aquí mi alegría por el más que satisfactorio regreso de Nadal tras la lesión de rodilla a las pistas de tierra batida, y esperaba lo mejor de la temporada de primavera en pista dura, sólo pensar en evocar aquellos rallies australianos al borde del agotamiento era puro wishful thinking… pero ¡se han quedado cortos! Ya se habla del ‘mejor punto de la historia del tenis’: algo que será difícilmente cuantificable y muy subjetivo. Sin embargo, lo que sí que es cierto es que estos dos tenistas han conseguido, a través de su enorme capacidad de trabajo y afán de superación, elevar la calidad del tenis adonde nunca antes se había soñado. Son también, a su manera, una auténtica nouvelle vague, una demostración andante de que hay nuevos horizontes más allá del cinéma de qualité en este otro ámbito representado por ese ejemplar único e irrepetible que es Federer: y los hay, como leía esta mañana en un tweet de mi hermano Ló citando a Nadal, mediante la lucha por mejorar. Algunas estrellas del celuloide parecían estar allí sólo para constatarlo. Superado Emerson, creo que Pistol Pete debería ir poniendo sus 14 Grand Slams a buen recaudo…...

by huesu™ 2013

a 12 abril, 2013 en Fotos, Nuestra Gente | 2 comentarios

Son ya cinco años desde que te fuiste. Siempre que pienso en ti, como cuando hice esta foto a comienzos de la primavera, me vienen a la memoria unos versos de Carlos Bousoño que hasta ayer no conocía: Florido el cielo que a su luz convida. Florido el árbol de tu vida breve. Parece contradictorio, pero quizás no lo sea: nunca había leído ese poema hasta ayer y, sin embargo, lo sentí como algo mío mientras lo desgranaba. Quizá fueron esas exactas palabras las que me hicieron apuntar con el objetivo al magnolio, cruzado de cables (la belleza, una vez más, astillada, hecha añicos), como recuerdo de tu figura. ¿Qué sabemos de la mente? Leo ‘Incógnito’, de David Eagleman, para tratar de profundizar, de comprender lo que Freud intuyó tan poderoso en nuestro ser: lo no-consciente. There’s someone in my head, but it’s not me, decían Pink Floyd en su célebre ‘Brain Damage‘, pero cada vez parece más claro en el ámbito de la neurociencia que ni hay “alguien” ni hace falta “daño”: se trata de auténticas galaxias interiores con innumerables pobladores que se dan en el común de los humanes, como -entre orgulloso e indignado- clamaba Whitman en algunos de los versos finales de su bello y prolijo ‘Canto a mí mismo’… ¡hace más de un siglo! Do I contradict myself? Very well, then I contradict myself (I am large, I contain multitudes). Y es de ahí, seguramente, de mi interior más recóndito e inexplorado, de la emoción más descarnada y ancestral de los rincones del cerebro, de donde parten los lazos que me unen a tu recuerdo, pase el tiempo que pase. Un mínimo de actividad cortical consciente permite que te escriba unas líneas aquí año tras año… pero éso es lo de...

El corazón de Luis Bárcenas

a 18 febrero, 2013 en Coña, Fotos, Opinión, Sociedad | 1 Comentarios

Así titulado, y dado que se habla de quien se habla, parece una introducción al estilo de la copla… […] debajo de la capa de Luis Candelas mi corazón amante vuela que vuela […] … pero ni de lejos quiero yo comparar aquel bandolerismo elegante (o así recordado, quizá en sublimación artística y/o sesgo historiográfico) con el que se le atribuye en la actualidad al Señor de Los PPeles. Se trata hoy, por el contrario, de un intento de rehabilitar la imagen de este individuo tachado con frecuencia de desaprensivo, dado que existen pruebas gráficas recientes de que se trata de un hombre de gran corazón, contra lo que su aspecto algo prepotente puede inducir a pensar: Y así ha dado cuenta de ello la prensa del...

by huesu™ 2012

a 11 abril, 2012 en Fotos, Nuestra Gente | 1 Comentarios

Son ya cuatro años desde que te fuiste. Sigo recordando tu encrucijada: tu lucidez y tu desesperación. Tiempo después de perderte leí una cita de Sam Harris que definía a la perfección tu situación: ‘Una marioneta es libre en la medida en que ame sus cuerdas.‘ Tú eras desenvuelta intelectualmente, y veías con claridad esta trampa: completamente consciente de tu privación de libertad así como de la práctica imposibilidad de deshacer la maraña, no resististe la incongruencia y decidiste acabar con la marioneta cuyas cuerdas no sólo no amabas, sino que detestabas. Miro al cielo y veo de nuevo los signos de tu encrucijada, de tantas otras. Pienso, como desgarradamente canta Johnny Cash en su versión de ‘Hurt‘ (seguro te encantaría), que sólo sobrevivimos a través del engaño: I wear this crown of thorns upon my liar’s chair, full of broken thoughts I cannot repair… Y también, que el sentimiento se diluye con el paso del tiempo, y que tendemos a acoplarnos al lado menos áspero de la vida, dejando que nuestra mente se encargue de echar ceniza sobre los rescoldos, e incluso suaves pétalos de sedosas flores sobre aquella, de forma que, al final, parezca que nada (doloroso) ha pasado: Beneath the stains of time the feelings disappear… … you are someone else, I am still right here. No quiero dejar que éso ocurra contigo: no va a ocurrir. No te lo mereces. Un beso muy...

Empatía

a 14 diciembre, 2011 en Fotos, Sociedad, Varietés | 6 comentarios

Andaba yo estos días perplejo con el reciente descubrimiento publicado en Science sobre la capacidad de empatía de que -según parece- son capaces algunas ratas, cuando ha llegado a mis ojos un documento videográfico que me ha dejado boquiabierto. Pringados como estamos de una concepción antropocéntrica del mundo, nos provoca asombro que especies alejadas filogenéticamente de los primates sean capaces de conductas que nos conmueven… más aún en estos tiempos de crisis -fundamentalmente moral- en los que son tan frecuentes otras no tan conmovedoras que -paradójicamente- se tildan de inhumanas. Es más, no es pequeña la proporción de humanos que no ven una conexión entre familias como ésta de babuinos que tuve ocasión de contemplar en un recodo del río Gambia al interior del PN Niokolo-Koba, y la suya propia… Pues bien, el caso es que al final de una interesantísima lección sobre el manejo de algunas funciones imprescindibles hoy día en la edición (‘revelado digital’) fotográfica que tuve la suerte de recibir de mi amigo Armando, gran fotógrafo y mejor persona, se coló, como de casualidad, entre las diferentes herramientas y documentos que estábamos manejando en el ordenador, el primer fotograma (estático) de un vídeo de YouTube que dejaba ver un hermoso leopardo. – ¿De qué va el vídeo?, le pregunté. – Espera, espera… que vas a alucinar....

by huesu™ 2011

a 12 abril, 2011 en Fotos, Música, Nuestra Gente, Opinión, Poesía | 4 comentarios

Son ya tres años desde que decidiste marcharte. La vida es un océano de claroscuros, de incertidumbres que tratamos de soportar con escasa formación para ello. La búsqueda del equilibrio es una ficción con la que casi todos los sistemas filosóficos se entretienen desde diversos ángulos o puntos de vista, para acabar concluyendo nada. Lo único cierto es que avanzamos hacia el caos, la entropía y la muerte. Nadie ha definido tan bien este camino como Mencken circa 1919: Life is a struggle: not against sin, not against the Money Power, not against malicious animal magnetism, but against hydrogen ions. Aquellas personas más sensibles y menos coriáceas pueden no soportar esta lucha contra lo inevitable, abandonan el examen al que la vida nos somete cada día por un pasillo angosto o por la puerta de atrás y se niegan a entregar los documentos. Las sombras han podido con las luces, de una u otra manera, o así lo valoran habitualmente los que siguen en el aula, en un gesto no desprovisto de soberbia y arrogancia. Hay otras formas más resilientes de lucidez, como la que expone Margaret Atwood en su poema ‘La Puerta‘ de forma tan bella como resignada: La puerta se abre, miras lo que hay dentro. Está oscuro en el interior, probablemente hay arañas, no hay nada ahí que tu desees. Tienes miedo. La puerta se cierra. La luna llena brilla, repleta de delicioso zumo, compras un bolso, el baile es agradable. La puerta se abre y se cierra, tan rápido, que no te das cuenta. El sol sale, tomas un desayuno frugal con tu marido, aún delgado, lavas los platos, quieres a tus hijos, lees un libro, vas al cine. Llueve de forma moderada. La puerta se abre, miras adentro: ¿por qué sigue pasando esto ahora? ¿Es que hay un secreto? La puerta se cierra. Cae la nieve, barres el sendero, resollando, ya no es tan fácil como antes. Tus hijos llaman por teléfono, a veces. Hay que arreglar el tejado. Te mantiene ocupada. Llega la primavera. La puerta se abre: está oscuro ahí dentro, hay muchos peldaños hasta abajo. Pero, ¿qué es lo que brilla? ¿Es agua? La puerta se cierra. El perro ha muerto. Ya sucedió antes, y compraste otro, pero esta vez, no. ¿Dónde está tu esposo? Has abandonado el jardín. El trabajo era demasiado duro. Por la noche te tapas con mantas; sin embargo, padeces insomnio. La puerta se abre: Oh, dios de los goznes, dios de los largos viajes, has cumplido tu palabra. Ahí dentro está oscuro. Te confías a las tinieblas. Entras dentro. La puerta se cierra. Cuando no resista la atracción de lo oscuro y mi puerta esté vecina a cerrarse, evocaré una vez más el momento en el que abandonaste la lucha y te comprenderé -seguramente- mejor que nunca. Aquí te dejo una canción que me habría gustado que siempre tuvieras presente. Y muchos...