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La eterna canción

a 29 noviembre, 2011 en Coña, Medicina, Varietés | 7 comentarios

Harto de las refriegas electorales y sus nauseabundos bailes de cifras y caras, hoy he querido traeros algo muy simpático que me llega por What’s App via ManFerro. Se trata de un “clásico” hospitalario de los que hay muchos y muy variados: en este caso, lo protagonizan un traumatólogo y el anestesista al que aquél va a presentar un paciente que quiere operar… un tanto irreflexivamente. Disfrutad: es la vida misma.

Jornada de Reflexión

a 19 noviembre, 2011 en Coña, Opinión, Sociedad | 15 comentarios

Pues, tal y como sugiere nuestra impecable normativa electoral, dado que parece que los cuatro años que distan de una elección a otra no son tiempo suficiente para el noble y sensato acto de la reflexión, he pensado que podrían ser de alguna utilidad para los visitantes de este patio algunas de dichas reflexiones sobre lo que podemos hacer mañana ante las urnas. Y, en lugar de ser yo quien las proponga o enumere, he preferido que sean los del Reno Renardo en clave musical y humorística quienes lo hagan. Es importante que les escuchéis hasta el final para no perderos ninguna de sus reflexiones… tan necesarias. Espero que os haya servido de ayuda en tan meditado...

Españistán

a 4 junio, 2011 en Coña, Opinión, Sociedad | 6 comentarios

Pensé que no debíais dejar de conocer el trabajo de este novel creador. ¿Qué os parece?

F1 (ayuda) Vintage

a 1 febrero, 2010 en Coña, Varietés | 2 comentarios

Éstos días El Pecador ha sufrido un catarro… uno de tantos motivados por los hackers y el spam, todos esos agentes nocivos que pululan por la web. Y, como siempre, ha sido preciso recurrir al solucionador de este tipo de problemas, mi paciente (hasta cierto punto) amigo Agus, que, con calma y apenas unas amputaciones sin importancia, ya le ha devuelto su aspecto habitual: ¡bravo, Agus! Para celebrarlo, y reírnos un poco de paso, os traigo hoy una versión medieval de este tipo de problemas. ¡Que la...

Tradición Deportiva

a 11 septiembre, 2009 en Coña, Opinión, Sociedad, Varietés | 12 comentarios

El estúpido nacionalismo, en clave de humor. Espero que os divierta.

Oigo voces

a 30 agosto, 2009 en Coña, Fotos, Nuestra Gente, Sociedad, Varietés | 3 comentarios

– Y, ¿por qué no quedamos para tomar un café? En ese momento, empecé a prestarle atención a mi vecina de playa. – No, yo sola no: ni hablar. Que tú eres muy impulsivo, y no tengo ganas de volver a pasar otro mal rato. Su tono de voz era discreto pero el timbre era tan nítido que resultaba casi imposible no oírla entre la abundancia de otras voces, confusas. Además, ¡quién se resistiría a hacerlo! Sólo la animada conversación de aquellos venezolanos que se arremolinaban en torno a una gran sombrilla amparo de la improvisada barra de bar de un remoto Caribe le hacía algo de sombra, más que nada porque eran muchos y muy chillones, y ya tenían unas cuantas copas en el buche. – María está aquí conmigo: estamos en la playa. Sí, en Gijón. Ella opina lo mismo que yo: ¿no te lo estoy diciendo? Si quieres, te llamamos cuando lleguemos a Benidorm el domingo y quedamos los tres para vernos y tomar algo. En efecto, (la que debía llamarse) María estaba a su lado, recogiendo ya los enseres playeros de ambas y terminando de vestirse, mientras ella despachaba telefónicamente. Iba colocando  ordenadamente en la espuerta cuanto estaba desparramado sobre la arena mientras, con una actitud entre sumisa y cómplice, asentía a lo que podía intuir de la conversación, como dando por hecho que el asunto estaba en buenas manos. – Pues nada: si no te vale así, no nos veremos. Pero, por favor: no estés llamando a cada rato, ni insistiendo con que nos veamos a solas, porque ya te lo he dicho bien claro: yo, éso, lo de ahí abajo, ya sólo lo tengo para mear. Colgó bruscamente y se dirigió a la otra anciana (entre las dos fácilmente superaban los 150 años), mientras miraba en derredor y se ponía el sujetador con un gesto resuelto, entre digno y desafiante, aunque no sin dificultad, porque los volúmenes que debía abarcar la prenda no eran de fácil contención. – No puede casi andar, y sólo piensa en follar… y ya le he dicho que no, que no: que ni tú, ni yo. Que luego nos encariñamos y tenemos que pasar las vacaciones cuidando a un enfermo. ¡Ni de coña! No estoy dispuesta: a mis años, por ahí no paso. – Habla más bajo -le replicó la amiga- Carmen, que ésas de ahí al lado -unas veinteañeras- no hacen más que reírse… – Que se rían lo que quieran. Y tú, relájate: si se viene a la playa, se sabe que una escucha conversaciones ajenas y que a una la van a escuchar. Anda, vamos, que hay que pasar por el super antes de que cierren… Y se fueron, arrastrando sus pies con aquellos andares cansinos que dejaban surco más que huella en la arena, y nosotros -el resto- nos miramos boquiabiertos, como pensando: ¿quién nos sorprenderá mañana y con qué? Es tan entretenida, nuestra...