The God Delusion

Liki Fumei | Fotos, Opinión, Poesía, Sociedad | 21 de Enero, 2009

Probablemente ya sabéis que así se titula el estupendo libro de mi tocayo Dawkins, aquí traducido como ‘El Espejismo de Dios‘, aunque, una vez leído y vista la estructuración del tema que el autor hace, pienso que habría sido más adecuado emplear un término menos suave o poético que espejismo, y usar en su lugar otro más incisivo como delirio.

Ya en alguna ocasión se había hablado en El Pecador de este autor, y de los memes por él descritos. Estos últimos tiempos sale a la palestra en los medios de comunicación locales, porque en Barcelona se adopta una iniciativa tomada por su fundación en Londres: algunos autobuses urbanos lucen, en sus espacios reservados a publicidad, esta leyenda:

“PROBABLEMENTE DIOS NO EXISTE. DEJA DE PREOCUPARTE Y DISFRUTA LA VIDA”

 

Me gustaría reunir aquí, con el permiso de aquel mudo ciprés que un día me increpó por reiterarme y/o regodearme en la lectura o/y divulgación de determinados autores, esta idea -para mí certera, incisiva y necesaria- y su versión poética -espléndida de forma y fondo- a manos de Mario Benedetti.

QUIÉN SABE

¿Te importa mucho que Dios exista?
¿te importa que una nebulosa te dibuje el destino?
¿que tus oraciones carezcan de interlocutor?
¿que el gran hacedor pueda ser el gran injusto?
¿que los torturadores puedan ser hijos de Dios?
¿que haya que amar a Dios sobre todas las cosas
y no sobre todos los prójimos y prójimas?
¿Has pensado que amar al Dios intangible
suele producir un tangible sufrimiento
y que amar a un palpable cuerpo de muchacha
produce en cambio un placer casi infinito?
¿acaso creer en Dios te borra del humano placer?
¿habrá Dios sentido placer al crear a Eva?
¿habrá Adán sentido placer cuando inventó a Dios?
¿acaso Dios te ayuda cuando tu cuerpo sufre,
o no es ni siquiera una confiable anestesia?
¿te importa mucho que Dios exista? ¿o no?
¿su no existencia sería para tí una catástrofe
más terrible que la muerte pura y dura?
¿te importará si te enteras que Dios existe
pero está inmerso en el centro de la nada?
¿te importará que desde el centro de la nada
se ignore todo y en consecuencia nada cuente?
¿te importaría la presunción
de que si bien tú existes
Dios quién sabe?

Por todo ello, parece claro que si al primero de los Mandamientos de ese Dios al que, según el segundo de los mismos ’no se puede mencionar en vano‘ (el orden tiene una importancia capital: y éstos son, por algo, el primero y el segundo de esa lista de diez que, escrita en unas tablas -¡qué cutre!- le fué entregada al hombre por la divinidad, allá en lo alto y lo remoto -donde nadie los viera- con categoría de Ley), parece claro, decía, que si a ese primer Mandamiento le aplicáramos un agitprop como es debido, al estilo de lo que Dawkins y Benedetti nos regalan, saldríamos casi todos ganando (menos los que ahora se ponen las botas liderando, de una u otra manera, este negocio infame). Propongo algo de este estilo:

“AMARÁS A LA NATURALEZA Y A TODAS LAS COSAS, POR ENCIMA DE TODOS LOS DIOSES”

¿Qué os parece?