El domingo pasado, en nuestra cena finisemanal de amigos, una costumbre relativamente reciente que nos ha permitido dotar a la tarde-noche del último día de la semana de un valor añadido que no tenía (debido al fantasma del lunes, siempre acechante, incordiando), me mostré desilusionado por la escasa participación existente en El Pecador.
Me refería a la participación bidireccional, es decir, a los comentarios que le apetece hacer a quien ha leído el contenido de turno. Otra cosa es la participación unidireccional, la que sólo deja huella estadística, pero no opinión; y ésta, a mi modo de ver, es más que considerable.
Lo dice el ojo que todo lo ve, que es, en este caso, una herramienta de las múltiples de Google, llamada Analytics. Según dicha plataforma, y, para no aburrir (más aún,
ejem, quiero decir), los datos relativos al tráfico de http://www.richi.es a lo largo del último mes (por acotar un tiempo cualquiera: del 9 de Marzo al 8 de Abril de 2008) son algo así como:
1470 visitas
2251 páginas vistas
981 usuarios
1 minuto 52 segundos por visita
5 posts más visitados: La Máquina de Follar (reloaded in Cuba 2007) (139 vistas), Decepción (130), Tu Nombre Me Sabe a Yerba (66), El Traje (61), No Volveré a Ser Joven – Jaime Gil de Biedma (42)
Muchas de estas visitas son espurias, porque proceden de buscadores que desorientan, más que orientar. Por ejemplo, el segundo país en el que más se abre El Pecador es México, y no es por este pecador, sino por este otro… casualidades (aunque entre las 258 visitas mexicanas cabe destacar que algunas, efectuadas desde Tijuana, Monterrey, Acapulco o Zacatecas, se detienen hasta 5 o más minutos).
Hay lectores fieles, de los que todos los meses están ahí y se demoran un buen rato (generalmente, entre 5 y 10 minutos) en la visualización de la web, tanto en la España peninsular e insular (El Puerto de Santa María, Algeciras, Mérida, Ripollet, Cartagena, Ajalvir, El Chorrillo, Teguise, León, Zamudio, Santiago de Compostela, Burgos, Manacor, Sevilla, Azcoitia, Granada, Corralejo, Camargo, Vilafranca del Penedés, Agullent, Urnieta, Vitoria, Mollet… por no hablar, obviamente, de los conocidos probables o posibles en Gijón, Avilés, Oviedo y Langreo, ni de las grandes poblaciones como Madrid -y, en mucha menor medida, Barcelona- en las que el tráfico es proporcional a la concentración, y nunca es posible saber la naturaleza de la visita), como en diferentes partes del mundo (partido Vicente López del Gran Buenos Aires, Bahía Blanca, La Plata, Bariloche, Mendoza y Neuquén, en la Argentina; Chiclayo en el Perú; Laredo y Fort Worth en Texas, Miami en Florida, New York en New Jersey, Seattle en Washington, San Diego en California, todas ellas en los USA; Barranquilla, Medellín y Bogotá, en Colombia; Viña del Mar, Santiago y San Pedro de Atacama, en Chile; Pocenia, Udine, Cervignano del Friuli, Monfalcone y Trieste -grazie, Itzi-, en Italia; Rio Maior y Funchal -obrigadinho, Marcia, doisemum do norte-, en Portugal; Morges, Bremblens, Lausanne, Zurich, Oberentfelden y Zofingen -gracias, contravoz, y, quizá Luis Miguel-, en Suiza; Quito, Cuenca y Guayaquil, en Ecuador; San Miguel, en El Salvador; Guatemala capital; Wembley -thank you, M & M-, en el UK; Panamá City; Montevideo -gracias, Mauro, doisemum del sur-, en Uruguay; Cartago, en Costa Rica; Bagnolet, Perpignan, Paris, Montpellier, Amiens -merci, Simone, Fabienne et Renaud-, en Francia; Munich, en Alemania).
Son datos de este mes, como digo, y no ha sido de los más movidos estadísticamente, así que habrá visitantes asiduos cuya localidad no se menciona porque precisamente en el período examinado no tuvo lugar su visita, o ésta fue más breve de lo habitual.
Y, entre tanta gente, tantos sitios, tantas visitas y demás milongas, casi no comments…
Pues bien, como decía al comienzo, les dí un rato la coña a mis amigos de los domingos en la cena (perdón, quería decir ‘a mis amigos, en la cena del domingo‘: que sois amigos siempre, vaaa…) para saber su opinión, para intentar ver el porqué de esta escasa participación bidireccional, como la he llamado, y si se podría adoptar alguna medida para incrementarla.
Ellos (gracias: Inés, Sandy, Pins, Ramón, Willy) me propusieron que recabara aquí la opinión de los lectores respecto a sus preferencias, ya que, quizás, los contenidos puedan resultar poco amenos o apetecibles para inmiscuirse en el mundo comentarista. Si bien no van a cambiar radicalmente, ya que éste es mi órgano de expresión y, por tanto, debe ser un amplificador de lo que a mí me apetezca compartir de entre todo lo que me pasa por la cabeza, como el abanico es amplio las sugerencias me pueden ayudar a elegir, a decantarme por asuntos que sean más atractivos para todos.
Así que aquí me hallo: expectante ante vuestras proposiciones, explicaciones, comentarios, críticas, y lo que tenga que venir. Espero que, al menos y aunque sea puntualmente en este caso, os animéis.
Un amplio abrazo a todos: ¡es que estáis por todas partes!
P. S.: mi más sincera bienvenida a nuestro último comentarista, El Kokotxa, quien ha debutado con garra y profundidad. Sé bien recibido a este patio, querido.