La Nada

Liki Fumei | Fotos, Música, Nuestra Gente | 25 de Abril, 2008

Busco algo que decir, que contar aquí. Pero no me sale nada.

Paso por un momento que nunca antes conocí. Me tiene absorto. Corre el tiempo y la idea sigue ahí.

Reloj (click para verla en Flickr)

La idea es la inutilidad, la futilidad del acto comunicativo, del esfuerzo racional, ante el bloqueo de las mentes. La idea es, también, la abyecta sensación de traición social.

A lo peor, visto lo visto, éso es precisamente lo que me tiene que salir: la nada.

Espero que te llegue, de alguna manera o por algún camino que desconozco y en el que no creo, pero tú sí.

Quiero respetar tu silencio.

by huesu™

Liki Fumei | Fotos, Música, Nuestra Gente, Poesía | 11 de Abril, 2008

Te conocimos así en este patio, del que eres una de las más prolíficas comentaristas.

Luego me contaste que ése era el apodo cariñoso con el que te llamaba tu padre, aunque nunca supe por qué.

Ahora hacía unos meses que no intervenías: precisamente desde aquel post de With A Little Help From My Friends. En él yo os contaba -te contaba- que, a pesar de estar solo, me sentía, más que nunca, acompañado por vosotros, mis amigos -por tí.

Siento, para mi desgracia, que no he sabido acompañarte. Que mi compañía fué inútil para arrancarte de la desolación, de la decepción. Y me duele como pocas cosas me han dolido en toda mi vida, porque yo sabía que la tuya estaba en la encrucijada.

La Encrucijada (click para ver en flickr)

Pero aún en estos momentos tan tristes, no puedo evitar verte reir, socarrona, inteligente. Entornar tus preciosos ojos con estilo, elegante, desenvuelta. Caminar con la frente bien alta, orgullosa y desafiante. Desparramar tu ironía y saberte diferente. Sobrevolar. Estar pendiente de todo y de todos, generosa como nadie.

Y tierna. Esa ternura de quien conoce el amor pero le falta. Siempre serás tan dulce y tan picante. Siempre serás.

Mientras escribo ésto, se me caen las lágrimas y sonrío. Lloro porque no podré volver a verte, a hablar contigo, a aprender tanto de música y de cine, a soñar con tus viajes fabulosos y bucear entre peces de colores. Pero sonrío pensando que nunca te olvidaré, porque así eres: inolvidable.

Gloria a tí, huesu. Te lo canta uno de los tuyos: John Cale.

El Pecador a Examen

Liki Fumei | Fotos, Nuestra Gente, Varietés | 10 de Abril, 2008

El domingo pasado, en nuestra cena finisemanal de amigos, una costumbre relativamente reciente que nos ha permitido dotar a la tarde-noche del último día de la semana de un valor añadido que no tenía (debido al fantasma del lunes, siempre acechante, incordiando), me mostré desilusionado por la escasa participación existente en El Pecador.

Me refería a la participación bidireccional, es decir, a los comentarios que le apetece hacer a quien ha leído el contenido de turno. Otra cosa es la participación unidireccional, la que sólo deja huella estadística, pero no opinión; y ésta, a mi modo de ver, es más que considerable.

El Ojo Que Todo Lo Ve (click para ver en flickr) 

Lo dice el ojo que todo lo ve, que es, en este caso, una herramienta de las múltiples de Google, llamada Analytics. Según dicha plataforma, y, para no aburrir (más aún, ;-) ejem, quiero decir), los datos relativos al tráfico de http://www.richi.es a lo largo del último mes (por acotar un tiempo cualquiera: del 9 de Marzo al 8 de Abril de 2008) son algo así como:

1470 visitas
2251 páginas vistas
981 usuarios
1 minuto 52 segundos por visita
5 posts más visitados: La Máquina de Follar (reloaded in Cuba 2007) (139 vistas), Decepción (130), Tu Nombre Me Sabe a Yerba (66), El Traje (61), No Volveré a Ser Joven – Jaime Gil de Biedma (42)

Muchas de estas visitas son espurias, porque proceden de buscadores que desorientan, más que orientar. Por ejemplo, el segundo país en el que más se abre El Pecador es México, y no es por este pecador, sino por este otro… casualidades (aunque entre las 258 visitas mexicanas cabe destacar que algunas, efectuadas desde Tijuana, Monterrey, Acapulco o Zacatecas, se detienen hasta 5 o más minutos).

Hay lectores fieles, de los que todos los meses están ahí y se demoran un buen rato (generalmente, entre 5 y 10 minutos) en la visualización de la web, tanto en la España peninsular e insular (El Puerto de Santa María, Algeciras, Mérida, Ripollet, Cartagena, Ajalvir, El Chorrillo, Teguise, León, Zamudio, Santiago de Compostela, Burgos, Manacor, Sevilla, Azcoitia, Granada, Corralejo, Camargo, Vilafranca del Penedés, Agullent, Urnieta, Vitoria, Mollet… por no hablar, obviamente, de los conocidos probables o posibles en Gijón, Avilés, Oviedo y Langreo, ni de las grandes poblaciones como Madrid -y, en mucha menor medida, Barcelona- en las que el tráfico es proporcional a la concentración, y nunca es posible saber la naturaleza de la visita), como en diferentes partes del mundo (partido Vicente López del Gran Buenos Aires, Bahía Blanca, La Plata, Bariloche, Mendoza y Neuquén, en la Argentina; Chiclayo en el Perú; Laredo y Fort Worth en Texas, Miami en Florida, New York en New Jersey, Seattle en Washington, San Diego en California, todas ellas en los USA; Barranquilla, Medellín y Bogotá, en Colombia; Viña del Mar, Santiago y San Pedro de Atacama, en Chile; Pocenia, Udine, Cervignano del Friuli, Monfalcone y Trieste -grazie, Itzi-, en Italia; Rio Maior y Funchal -obrigadinho, Marcia, doisemum do norte-, en Portugal; Morges, Bremblens, Lausanne, Zurich, Oberentfelden y Zofingen -gracias, contravoz, y, quizá Luis Miguel-, en Suiza; Quito, Cuenca y Guayaquil, en Ecuador; San Miguel, en El Salvador; Guatemala capital; Wembley -thank you, M & M-, en el UK; Panamá City; Montevideo -gracias, Mauro, doisemum del sur-, en Uruguay; Cartago, en Costa Rica; Bagnolet, Perpignan, Paris, Montpellier, Amiens -merci, Simone, Fabienne et Renaud-, en Francia; Munich, en Alemania).

Son datos de este mes, como digo, y no ha sido de los más movidos estadísticamente, así que habrá visitantes asiduos cuya localidad no se menciona  porque precisamente en el período examinado no tuvo lugar su visita, o ésta fue más breve de lo habitual.

Y, entre tanta gente, tantos sitios, tantas visitas y demás milongas, casi no comments

Pues bien, como decía al comienzo, les dí un rato la coña a mis amigos de los domingos en la cena (perdón, quería decir ‘a mis amigos, en la cena del domingo‘: que sois amigos siempre, vaaa…) para saber su opinión, para intentar ver el porqué de esta escasa participación bidireccional, como la he llamado, y si se podría adoptar alguna medida para incrementarla.

Ellos (gracias: Inés, Sandy, Pins, Ramón, Willy) me propusieron que recabara aquí la opinión de los lectores respecto a sus preferencias, ya que, quizás, los contenidos puedan resultar poco amenos o apetecibles para inmiscuirse en el mundo comentarista. Si bien no van a cambiar radicalmente, ya que éste es mi órgano de expresión y, por tanto, debe ser un amplificador de lo que a mí me apetezca compartir de entre todo lo que me pasa por la cabeza, como el abanico es amplio las sugerencias me pueden ayudar a elegir, a decantarme por asuntos que sean más atractivos para todos.

Así que aquí me hallo: expectante ante vuestras proposiciones, explicaciones, comentarios, críticas, y lo que tenga que venir. Espero que, al menos y aunque sea puntualmente en este caso, os animéis.

Un amplio abrazo a todos: ¡es que estáis por todas partes!

P. S.: mi más sincera bienvenida a nuestro último comentarista, El Kokotxa, quien ha debutado con garra y profundidad. Sé bien recibido a este patio, querido.

Igualdad

Liki Fumei | Coña, Nuestra Gente, Opinión, Sociedad, Varietés | 2 de Abril, 2008

Cuando tengo las mañanas libres, generalmente debido a un descanso tras una guardia hospitalaria, me gusta pasear por la ciudad. Es otra, distinta a la de las tardes, porque el personal no es el mismo, y tampoco lo es su cadencia.

Así hice hoy, y después de desayunar un rico y muy aromático café con un sabroso hojaldre de crema en mi sitio preferido, me encaminé hacia el centro del centro, entre otras cosas para pagar una serie de tributos que, amablemente (mientras se esté dentro de plazo: después deja de ser amablemente) me reclaman las administraciones, en este caso la regional y la local.

Cuando me aproximaba a la oficina de recaudación, sucedieron dos cosas practicamente simultáneas que me pusieron, una vez más, al borde de la ira anti-institucional.

En una calle amplia (en realidad, el lateral de una plaza), una persona había aparcado su coche de forma irregular, aunque sin causar molestia alguna ni a los viandantes ni al resto de automovilistas que circulaban por allí. Lento y sigiloso (debe ser de esos vehículos poco contaminantes), se acercó a aquel coche mal estacionado el llamado popularmente multamóvil municipal. Se detuvo a continuación para dispararle unas instantáneas que, a vuelta de unos días o semanas, recibirá en su domicilio el ciudadano propietario en forma de boletín de denuncia y sanción económica (probablemente, unos 90 €), todo en uno.

Doble Sentido (click para ver en flickr)

Menos de 500 metros más allá, sin abandonar la misma calle y después de rumiar abundantemente contra lo que me había parecido un atropello institucional más de los muchísimos que a diario me saltan a la vista (y cuántos habrá que ni intuyo…), siento que me pisan los talones. Es un vehículo… que se está subiendo a la acera, pero ENTERITO. Lunas tintadas, serie de gama muy alta (precio a partir de 90,000 €) de la firma alemana de coches populares, y se detiene, atravesados sus más de cinco metros de largo en medio de la acera (en esa zona no hay más que un estrecho carril para el tráfico rodado, y dos grandes aceras a los lados: prototipo de calle comercial), delante de… una tienda de ropa (lo que, cuando yo era pequeño, se decía ‘una boutique‘, y a mí me encantaba cómo sonaba aquello, poniendo los labios como para silbar y haciendo una pausa al final para dar mas énfasis o desdoblar el fonema ‘k’: buti…k, era finísimo).

Un señor con bigote, cincuentón y apolíneo, parece ser el mecánico de dicho haiga, ya que se baja del mismo y, de forma muy diligente, se apresura a abrir la puerta trasera derecha, rodeando el gran paquebote. Me pregunto, antes de poder ver a nadie salir, ‘¿cuál de las caras de El Poder irá allí atrás?’ Evidentemente, tenía que ser del Alto Poder, porque los poderes de andar por casa no disponen de tanto budget para su flota (se conforman con unos modestos 50 o 60,000 €). Y, ¿quién de ese Alto Poder viene derecho a visitar el escaparate (y supongo que los interiores) de una boutique (nuevamente se me llena la boca y el oído de su musicalidad: buti… k, mmm!)?

Parsimoniosamente, pero sin elegancia externa ni interior, sale de las entrañas de aquel oscuro cachalote una, digamos, lovely old lady, cuya cara ni siquiera a mí (que no me entero de una) se me despinta: es el Altísimo Poder (aunque sea de prestado, no de pata negra) quien de allí desciende. Con un caminar y un gesto despaciosos, se dirige a contemplar lo que está expuesto en el aquel escaparate, y, mientras, el mecánico procede a retirar el auto de la acera y a seguir con rumbo errante hasta -supongo- nueva orden. Fin de la historia.

Total, que con 1,000 castigos ejemplares a pringaos como el primero, ya tenemos para otro lanchón que pasee a alguno de la casta de la segunda.

Pues éso: I G U A L D A D.

Por cierto, mira que son raros los franceses: ir a comprar la ropa a una boutique, por muy fino que suene… al fin y al cabo, es más bien una farmacia griega (apotika – botica – boutique), ¿no?