Se va 2007…

Liki Fumei | Fotos, Nuestra Gente, Varietés | 31 de Diciembre, 2007

Pensaba en cómo despedir el año, cómo haceros llegar mi agradecimiento por estar ahí, leerme, participar, conocernos… Nada. Sequía creativa. Y no sólo creativa…

Tomé el título de este post prestado del mismo día del año pasado, para empezar. Las circunstancias no son las mismas, pero ha seguido siendo un año convulso, para este pecador.

Ante la proverbial falta de ideas, se me ha ocurrido hacer un recorrido a lo largo del año (breve: no os asustéis), mes a mes, vinculando mis fotos en flickr con algo de lo que aquí hemos hablado, escrito, leído. Espero que os guste, o, al menos, os entretenga un ratito. Pues bien, como decía el adorable e inimitable Tip: ‘comenzamos, comansón… empezamos, ¡en pezón!‘.

E N E R O

Perdiendo los papeles...

De El Hierro al atizador de Wittgenstein, de la última disputa fraternal a la mujer con sombrero de Silvio, ésta es la imagen con la que me quiero quedar. Y se la debo a mi querido, cada día más querido Milodón.

F E B R E R O

La Compra

Se va mi hermano Ramón, y en Villa Palomar se queda un solo palomo… cojo, al decir de algunos. Es hora de afrontar la soledad, y resistir el ataque de la entropía. Ahora puedo decir que ha sido la experiencia personal más enriquecedora de 2007. Mientras tanto, ManFerro me ponía las pilas a propósito de la forma, y disfruté trayendo a nuestro patio poético esa preciosa oda a lo curvilíneo de Lizanote de la Mancha.

M A R Z O

Nicotine Craving

Todas las mañanas, en el singular retiro de Los Rugama, tierra adentro de la afortunada más ventosa, salía a esparcir toxinas de todo tipo por los áridos montes que nos rodeaban. Y allí exorcicé (casi) todo lo exorcizable, con la ayuda de Milodón y algunos poemas de Aleixandre: ‘para morir basta un ruidito, el de otro corazón al callarse‘.

A B R I L

After the Running Tour of Segovia

El mes de abril fue reflexivo, dentro de lo que cabe, claro. Somos lo que somos, ejem. Trataba de elaborar, sin éxito, mi nube de conceptos particular, cuando llegó la ocasión de marcharme un finde a Segovia para encontrarme con el primo velocirráptor (todas las familias, supongo, han de tener uno…). Aparte de consolidar esta manía nuestra (debería decir, fundamentalmente, suya) de reunirnos en las más diversas partes del orbe excepto donde nuestra cuna nos añó, estos encuentros acaban siempre en planificaciones de heroicas batallas contra la resistencia del organismo propio… como se verá más adelante.

M A Y O

Niña, ¿tímida?

Esta foto, tomada un par de años atrás en el pueblito pesquero vietnamita de Hoi An, me dió pié para hablar un poco del insight, después de leer la autobiografía (preciosa) de Carlos Castilla del Pino. Sigue siendo uno de los conceptos psicológicos que más me atraen.

J U N I O

¡Faltaba el del CQC!

Nos fuimos a Irlanda: los protas de la foto y el que suscribe. Y lo pasamos muy requetebién. Traté de dejar buena constancia de ello, todo el día con mi cámara en ristre. Antes de marchar, hice -con la inapreciable ayuda de Benedetti- unas disquisiciones sobre táctica y estrategia. Fútiles, al final. ¿O no? Quien sabe… pero, más bien no.

J U L I O

39 años...

Mes de cumpleaños: el propio, y el de mi criaturita. También de poesía irlandesa, y de la triste desaparición de una de las figuras más señeras de la primera parte del año en El Pecador. Se desvaneció: tal como había venido, se fué el Mudo Ciprés. Se te echa de menos, entrañable conífera: dabas altura dialéctica (y retórica) a este patio, siempre tú tan enrevesado, ácido, punzante. Bien te halles, allá donde estés.

A G O S T O

Vigón & Telenti

Ya os decía antes que en Segovia se sembró la idea de un reto heroico: acabó germinando en las laderas de un valle suizo durante la madrugada y el amanecer del 12 de Agosto. Inolvidable. También inolvidable ha sido, y creo que seguirá siendo por muchos años, lo que se ha convertido en una suerte de himno del patio

S E P T I E M B R E

Ergometría Silvestre

Varias imágenes me apetecían para el mes de Septiembre, pero me he decantado por ésta: amigos, naturaleza, montaña, bienestar… y ManFerro en plena forma. Después vino el susto… pero se quedó en éso, un susto. También quiero recordar el durísimo poema existencial de Jaime Gil, y la dedicatoria que con él enviaba, para decirle a mi amiga del fondo del mar, a la que le salen pies de la cabeza, que es un auténtico placer poder contar con ella.

O C T U B R E

El Catador

Mi primera foto con el -dudoso- mérito de figurar en el E X P L O R E de flickr… No sé como una chorrada así de gorda me puede hacer tanta ilusión. Pero así es. Un mes de transición, en el que empecé a releer a Bukowski, antes de marcharnos para Cuba

N O V I E M B R E

Puesta de Sol en Cienfuegos

… y en Cuba disfruté de la compañía de Willy y de atardeceres como éste. Y tuve otras sensaciones que traté de contar aquí a lo Chinaski. ManFerro, en su línea, condensó su experiencia de paso por la UCI donde le atendimos lo mejor que pudimos. Emocionante.

D I C I E M B R E

Mini-Liki

Y ahí me tenéis. Mucho de lo que soy, ya lo era entonces, como algunos comentan en el espacio que ocupa esa foto en flickr. Da que pensar. Este ha sido un mes de inventario, y también de mucho human touch.

Así acabamos el año. Deseo que el patio siga vivo, y haré lo posible… el resto, queda a vuestra merced. Un placer teneros aquí. Seguid con salud.

Ave atque vale.

Vituperios de Otoño

Liki Fumei | Fotos, Música, Nuestra Gente, Opinión, Sociedad | 9 de Diciembre, 2007

Vinieron días lluviosos y fríos, y se metieron dentro.

El viento que azota con fuerza los salientes y entrantes de Villa Palomar agita el poso que este año va dejando. Me asomo a la ventana y veo venir -en mi imaginación- al nene y a la nena de allí donde el frío congela hasta aquel viento, aunque no logre hacer que deje de soplar. Bienvenidos: aquí también hay aquellos atardeceres.

Click para verla en Flickr

Se puede perder todo, pero lo más habitual es ir perdiendo trocitos, y rellenando los huecos con otra sustancia: la valoración final que hacemos suele tener más que ver con la calidad de la nueva sustancia que con la pérdida del material inicial. El otoño es, clásicamente, una época mala para la reposición.

Se han barajado múltiples posibles explicaciones, lo que indica lo poco claro que está el tema, pero todas parecen coincidir en un fondo relacionado con los biorritmos. Si es algo generado en el interior (hormonas, neurotransmisores y demás gaitas) o en el exterior (virus u otros agentes infecciosos, radiaciones -incluida la luz, ésa tan necesaria para algunos, entre los que creo encontrarme-, aspectos barométricos, higrométricos y demás vainas) sigue siendo motivo de debate, pero sí que parece que, en general (no se puede hablar de tendencias de otra manera que generalizando), es una estación que nos da un puntito depre.

No ha sido, 2007, un año emocionalmente tranquilo en mi entorno, no, la verdad.  Casi al final, dos leves apuntes de enfermedad en mis padres me han puesto en guardia: nada importante en lo concreto, pero un toque de atención sobre las estrictas reglas del juego biológico; reglas que conozco bien y tengo muy presentes, pero cuya aplicación siempre resulta más fácil (por ajena) fuera del ámbito de las personas que más quieres. De lo amoroso propio no sabría que decir que no haya dicho o insinuado ya aquí mismo, pero se podría resumir en una decepción, sobre todo conmigo mismo, y también con la asignatura comunicación. Noto como me estoy radicalizando en ésto, no me agrada, pero lo presiento inevitable. En el ámbito familiar-nuclear, por si no me había quedado suficientemente claro antes -y la verdad es que tenía razones más que abundantes para ello-, sé que debo derribar los últimos tabiques de esta casa de la que quedan únicamente cascotes mal apilados, ya que sólo pueden producir accidentes y dolor. Otra opción sería apuntalar, inyectar hormigón en los cimientos, reponer los elementos dañados… una tarea ingrata, de alto consumo energético y muy dudosa eficacia. Sigamos. A algunos de mis amigos (nunca diré eso de amigos y amigas, semejante horterada: ya sabéis que me refiero a todos… y a todas, jajaja) se les convulsiona el mundo sentimental, a veces después de una larguísima singladura: bienvenidos. Estáis vivos. No es fácil, pero sí interesante recordar, tener siempre presente que somos solos, que el otro es el otro, que los proyectos en común son aún mas faibles que los que nos proponemos en solitario (otra ilusión). Más difícil, sin embargo, me resulta llegar con estas palabras al rincón en el que mora mi viejo Samot: él sabe las reglas, ha vivido al margen de ellas, ha aplicado los trucos para parecer que las cumplía y seguir obteniendo el pase (sobre todo, per nocta) de la sociedad. Ahora dice que no tiene ganas de más trucos, y que su único camino es la autodestrucción. Y tiene coherencia interna, cuando lo cuenta, con apariencia indiferente pero con la cara cubierta de perlitas de sudor frío.

Para tratar de contrarrestar estos vituperios otoñales, os quiero hacer llegar este mensaje, tan irreverente como exultante de alegría y optimismo:



Ahora, una vez pasado el tamiz de los geniales Python, mirad de nuevo a vuestro alrededor y decidme si no es cierto que hay que fijarse en el bright side of life, que está ahí. El otro día, después de oír esta canción que hacía tiempo que no oía, caminaba por el centro de Gijón hacia el fitness center (huele menos a sudor y a Reflex dicho así, ¿no?: por favor, ¡que snob soy!) en el que a diario me flagelo, silbándola alegremente (siguiendo al pie de la letra su recomendación: when you’re chewing on life’s gristle, don’t grumble, give a whistle…) mochilita al hombro y con paso jacarandoso, y un chico de unos veintitantos, de aspecto un tanto extraño, más bien outsider, se acercó a mí y me dijo: ‘¡triunfador!’ Sorprendido por el abordaje y sin parar de andar, le pregunté ‘¿por qué lo dices?’, a lo que me respondió ‘por lo que silbas, por como andas… ¡y porque estás muy bueno!’ Nos sonreímos, a modo de despedida (aunque era la suya una sonrisa algo más libidinosa que la mía) y, mientras subía la escalera del gimnasio me decía a mí mismo: ‘es una señal: joder, ¡es una señal! No vas a tener una señal, y encima que sea la que a tí te apetezca, ¿no…?’

Bueno, bromas aparte -la anécdota es cierta- todo este mare magnum ha tenido su parte positiva, sin duda: le he dado más cancha a mi soledad, y he crecido con ello; percibo como crecen y se afirman otras fraternidades que constituyen mi nueva familia; siento el fuerte vínculo al amor pasado, que ha posado en un destilado exquisito de amistad; noto la importancia que tengo para unos pocos, que son mi mundo, y para ellos quiero estar ahí; disfruto con someone de seducir y ser seducido a un nivel sólo dialéctico porque no es posible otro; me peleo con quien quiere ser mi sombra y se disfraza de tentación: tratamos de quedar en tablas; y confío en poder seguir conociendo otras personas que me atraigan y se sientan atraídas por mí,  a pesar de los pesares… porque lo que nos embriaga es ese jodido human touch:


Decía Rosjunna en su último comentario -sobre Fernán Gómez- ‘que no nos falten en el patio’, libros, abrazos… tampoco BESOS: ahí os va uno, africano, pero mío también. Feliz invierno, pecadores.

Click para verla en Flickr

Espero tu llamada, Samot, amigo.

Vitae Summa Brevis – Ernest Dowson

Liki Fumei | Fotos, Música, Nuestra Gente, Poesía | 1 de Diciembre, 2007

Llueve. Hace frío. Es natural, faltan tres semanas para que comience -cronológicamente- el invierno.  Aunque hay quien dice que dejará de ser así. Para volver a ser natural. Otra naturaleza. Lo canta Bob Dylan así de bien:



El caso es que quería poner algo aquí hoy, y nada de lo que se me ocurría me gustaba. Me puse a ver algunas fotos que ruedan por mis discos duros y me encontré con ésta:

Catadores

La subí a flickr y busqué una musiquita que la acompañase. Y así es como me acordé de Days of Wine and Roses. Conocía la película, la música de Henry Mancini, y esta preciosa versión de Jack Jones:

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Pero desconocía el origen de todo. Y éste, es nuestro poema de hoy:

They are not long, the weeping and the laughter
Love, desire and hate:
I think they have no portion in us after
We pass the gate.

They are not long, the days of wine and roses:
Out of a misty dream
Our path emerges for a while, then closes
Within a dream.

Y me dije: ¿por qué no le añado unas roses, y lo comparto todo con mi querido patio?

Rosas Irlandesas

Estaremos de acuerdo, seguro, en lo de que vitae summa brevis, ¿no? Pues a seguir disfrutando, que ésto se pasa volando.

Más información sobre Ernest Dowson y el movimiento decadente.

Asímismo, sobre las Odas de Horacio, de las que tomó prestado el título nuestro poeta.