¿Cómo Quieres Que Te Quiera…? – Rosario Flores

Liki Fumei | Música, Nuestra Gente | 29 de Julio, 2007

A petición de un sector muy concreto de la audiencia (o, ¿se dirá leyencia?) de El Pecador,

rosario flores – C…

… y en espera de que la marea nos traiga peces a la orilla, ya que en alta mar hay tormenta, galerna diría yo, y la flota ha de permanecer varada.

Besos y abrazos para todos, y uno, especial, para la peticionaria.

Para ejemplo – Paul Éluard

Liki Fumei | Música, Poesía | 26 de Julio, 2007

Jueves. Poesía. Y día de transición.

No han sido desde siempre

Los días sin amor

Sin perdón las auroras

Villanas las caricias

Cada risa una injuria

Yo me oigo y tú me oyes

Aullar como un perro perdido

Contra nuestra soledad

Nuestro amor necesita amor

Más que lluvia la hierba

Tiene que ser un espejo.

Pues eso digo yo, también.

Del libro Últimos poemas de amor, editado por poesía Hiperión.

Y ésto otro es lo que canto. O, mejor, lo que querría cantar…

El Pecador Cumple Un Año

Liki Fumei | Fotos, Música, Nuestra Gente, Varietés | 21 de Julio, 2007

Cae la tarde, un día más en Villa Palomar, y los montes del oeste filtran de nuevo esa luz tan bonita que tiene el sol poniente.

Hace un año, sí, que aparecimos por aquí

ManFerro proponía, para empezar, desaprender. ¡Vaya comienzo! Lo que siguió, de su puño, tuvo similar altura e interés.

Poco más tarde, cual servicio de vigilancia epidemiológica, alerté sobre una nueva plaga: la blogosis y su repercusión en nuestro entorno. Como en toda epidemia, las víctimas continuaron apareciendo:

De vacaciones
En un lugar de la Mancha
Jugando con Manolito
A gran prisa gran vagar
Xoan Sanmartin.com
Erasmuseando por Bratislava

También otros cumplimos años, aunque unos cuantos más.

Ha habido de todo un poco, mucha poesía y emociones, y más participación de la esperada. Un regalo.

Tenemos que lamentar la pérdida de José Antonio, el hermano de Anen, y de Gelo, el primo y anfitrión de todos en Boñar. Me gustaría pensar que su energía, la que derrochaban subiendo montañas o cuidando la huerta, amando la vida, en definitiva, se ha transformado ya en algo bello, y, en cualquier caso, en un recuerdo vivo entre nosotros.

Reconforta que, en este tiempo, la salud de los invitados a esta mesa (casa, patio, corrala, colmado, y otras maneras de llamarla) y de sus allegados no haya sufrido importantes reveses (mi recuerdo cariñoso para Tinta China, que estuvo estos días algo pocha por la infección de una glándula salival, pero que ya remonta el vuelo): esperemos que siga la racha.

Os dejo ya, y os vuelvo a agradecer vuestra compañía y cariño. Es cierto, sólo es un día, un día más, veinticuatro pequeñas horas, pero it makes the difference, como vosotros lo hacéis también: que sea Michael Buble quien os lo cante…

What a difference …

When You Are Old – William Butler Yeats

Liki Fumei | Poesía | 12 de Julio, 2007

En la falda del BenBulben, que se desparrama verde sobre la costa de Sligo County, vivía uno de los amores de este premio Nobel irlandés; bueno, eran dos hermanas, y ambas le gustaban, pero una se llevaba la palma: ‘Two girls in silk kimonos, both beautiful, one a gazelle‘.

Y, en las tardes grises y lluviosas de esa Irlanda con la que compartimos tanto (clima, paisaje, carácter: ¿será uno producto de lo otro? ¿qué tienen que decir aquí los genes?), alojado en la bella mansión de los padres de ellas, Lissadell, escribía estos versos a su gran amada, sufragista y revolucionaria, Maud Gonne:

When you are old and grey and full of sleep,

And nodding by the fire, take down this book,

And slowly read, and dream of the soft look,

Your eyes had once, and of their shadows deep;

 

How many loved your moments of glad grace,

And loved your beauty with love false or true,

But one man loved the pilgrim soul in you,

And loved the sorrows of your changing face;

 

And bending down beside the glowing bars,

Murmur, a little sadly, how Love fled

And paced upon the mountains overhead

And hid his face amid a crowd of stars.

Creo que no necesita traducción, pero, de ser así, la improvisaré encantado si alguien me lo pide en los comentarios.

Como buen atormentado, hizo magnífica poesía, con perlas que flotarán para siempre entre nosotros:

I have spread my dreams under your feet;

Tread softly, because you tread on my dreams.

 

Un pequeño tributo a la poesía del país que recién nos acogió con alegría de vivir, y un guiño, otro más, a quien querría tener a mi lado y no puedo, o no sé, o no puede, o no sabe… o lo que sea, porque no creo equivocarme al pensar que ella lo querría también.

[...] Et nous ferons de chaque jour, toute une éternité d’amour, que nous vivrons à en mourir [...]

Soneto para imaginarte con exactitud – Ángel González

Liki Fumei | Poesía | 5 de Julio, 2007

De nuevo jueves, y ya de vuelta de Irlanda. En los próximos días habrá que contar algo de lo que por allí vimos y pasamos.

Pero hoy es el día poético en El Pecador. Ha sido además un hermosísimo día de verano, cuyas últimas luces de atardecida bañaron y entibiaron Villa Palomar, desde donde suelo escribir.

Quería hacer referencia a este palomar sin paloma, y se me ha ocurrido poner este poema del asturiano más renowned del elenco lírico de la segunda mitad del XX. De él me gusta todo lo que conozco, pero especialmente su ritmo cantarín.

 Pensarte así: la sombra, deslumbrada,

se pliega al resplandor de tu sonrisa,

retrocede ante tí, pasa, sin prisa,

de gris a rojo, de naranja a nada.

 

Imaginar aún más: la desbandada

súbita de palomas que, imprecisa,

despliega a contravuelo de la brisa

la claridad de su bandera alada,

 

no es más que tu disperso pensamiento

que tiñe los colores de la tarde

con la luz que devana tu cabeza.

 

Palomar golpeado por el viento:

cierra los ojos, guarda -pues ya arde

en el cielo bastante- tu belleza.

 

Intento imaginarte con exactitud. Y lo consigo, por momentos. Pasaste, como la sombra del poema,

[...] de gris a rojo, de naranja a nada. [...]

 Pues tú eres como mi sombra, y también eres mi luz. ¿Qué soy yo para tí?

 

Tomado del libro llamado Tratado de urbanismo, que vió la luz un año antes de que yo la viera y está actualmente regenerado por Bartleby Editores (2006) en su colección “Lecturas 21″.